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ASOCIACION DE ABOGADOS DE BUENOS AIRES |
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Uruguay 485, piso 3* - (CP 1015) Buenos Aires - Argentina |
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CVII
CONGRESO INTERNACIONAL DE DERECHO DE DAÑOS |
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| PONENCIAS | ||
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PONENCIA N* 30 La violencia familiar en la ciudad de Córdoba Por Ana María de los Ríos - Ana María De Bernardi
La propuesta es elaborar una Ley específica de Violencia Familiar tratada desde su interdisciplina, que no de lugar a analogías ni a complementos con las restantes ramas del derecho, donde la Justicia se pierde y el justiciable se siente desorientado e incomprendido. La violencia en el ámbito propio de la familia debe ser tratada en integridad de lo contrario el resultado es la mutilación de las generaciones próximas. No poner freno a la patología de la violencia familiar a tiempo significa otorgar como herencia a las generaciones venideras conductas violentas aprendidas. Asimismo, consideramos que el Juez que entiende en Familia es el que debiera indemnizar por los daños morales sufridos dentro del Derecho de Familia y no derivar para que éste daño lo regule un Juez de otra rama del Derecho.
Introducción: La violencia familiar es una realidad que existe, y causa daño en la esencia de la sociedad, pero se mira para otro lado. El problema se minimiza, no se lo quiera aceptar, el problema es otra cosa: estaba ebrio, el hijo se portó mal, la mujer usó vestido muy corto ... etc.. Lo real, es que nuestros diarios siguen publicando muertes por razones pasionales, donde en el “mejor de los casos”, la vida se termina. Pero, en los Juzgado de Familia de la ciudad de Córdoba seguimos largas agonías de personas que aún con sentencia firme y el más prolijo de los juicios de divorcio, siguen mutilándose. La realidad es que hay una crisis de valores, que de a poco va minando a toda la sociedad; destrozando parejas, quitando la tranquilidad de sus hijos y constituyendo verdaderas familias en riesgo. Este problema no es ignorado en Córdoba y se han dictado tres proyectos de leyes sobre violencia doméstica; uno de ellos está vigente, pero no se aplica, mientras los Poderes discuten los alcances de su propio Poder, la familia se destruye. Se visualiza un cambio de roles aprehendidos ancestralmente, se establece la modificación de pensamiento; no poder sentirse protegido dentro del seno familiar, desemboca en la muerte. Establecer un diagnostico errado conduce a resultados no deseados. Mirar la familia dentro de un contexto social, laboral, cultural, penal y psicológico de vidas desquiciadas, donde surge la urgente necesidad de que el problema pueda ser atendido a tiempo en todas sus facetas, para evitar su fatal desenlace: “un drama al mejor estilo Griego”, como el extremo de los dramas; porque es así, la realidad supera a la ficción. Cuando un operador de familia no interviene a tiempo, las consecuencias están mostrando costos demasiados elevados, y el daño es ya irreversible. Las notables perdidas de valores humanos de esta nueva sociedad, es evidente, sumado a la crisis que está atravesando puntualmente la familia, llevan a la Justicia al deber de adelantar situaciones, como un co-gobierno, porque Argentina no sólo está en crisis económica.
Antecedentes de la Ley de Violencia Familiar Nuestra sociedad cordobesa necesita imperiosamente una ley escrita. Los daños por violencia familiar, son muchos. En proyecto existe, su elaboración llevó tiempo y dedicación, pero no se ha podido aprobar. Las razones de ello son muchas, y el marco de posibilidades y de conjeturas de por qué no se aprobara, también es amplio, lo real es que en Proyecto se encuentra una Ley de Violencia Familiar que es muy apreciable, pero que a los efectos prácticos es letra muerta, sólo goza con media sanción en la Cámara de Diputados. ¿Por qué?, porque “no hay violencia familiar en Cba.” -para los que no quieren verlo- en una ciudad sumamente tradicionalista donde en cada esquina una Iglesia, con orientación educadora Jesuítica, donde más de un educador tradicionalista puso en boca de los Jesuitas más de lo que ellos quisieron decir, sometiendo a la familia cordobesa al atraso de una sociedad conservadora, donde el daño interior de las familias no salen a la luz, y sólo deben vivirse en su interior, en privacidad.
Ley 7676 de Procedimiento de Familia en Córdoba El articulo 21 inc. 4º de la Ley 7676, actúa como medida cautelar y urgente dictando la exclusión del violento del hogar, y con ello “se acabó el problema de violencia familiar”, quedando al desnudo la ironía de nuestra sociedad, como si la exclusión le pusiera fin al problema de violencia; ya no está en la casa, ahora está en la puerta, en frente, en la esquina, en la entrada del trabajo, en la escuela. La actuación de la Justicia en el ámbito familiar es determinante para disolverla, pero el daño está hecho y el dolor sigue buscando, al menos, que algún Juez vea la culpabilidad existente. Esto puede llevar a un procedimiento muy prolijo, según la ley procedimental de Cba., pero la realidad es que la violencia psíquica y emocional, y no pocas veces física, continúan, no exentas estas personas de ser víctimas fatales. Generalmente, la parejas que han reanudado la convivencia después de la intervención de un Juez, se encuentran en riesgo de violencia familiar, o en el peor de los casos, de ser víctimas fatales. (datos extraídos de diarios de la ciudad de Cba. en la sucesión de homicidios pasionales, por el período comprendido de enero de 2001 a enero de 2002).
Atención integral de la violencia familiar Esto es un Proyecto de Ley (expediente número 9281/D/00) con media sanción en la Cámara de Diputados, en sus 4 capítulos y 30 artículos trata de abarcar toda la problemática, desde su Objetivo, Políticas Sociales, Equipos Técnicos Interdisciplinarios, Autoridad y Aplicación, Funciones, Centros de Atención Integral a la Violencia Familiar, Procedimiento, etc.. En su esencia la ley no sale ni se promulga porque marca dudas y conflictos respecto a la superpoblación de leyes (civiles, penales, de familia, de minoridad), lo real es que lo que está en funcionamiento en la actualidad tiene un formalismo y procedimiento muy difícil de realizar. Y esta ley nunca se promulgó, pero es muy completa.
Salud En Córdoba se sancionó la ley N* 7.970 creando un Banco Integral de datos para madres y niños con diversos riesgos. “Art. N* 3: Para el cumplimiento de tal objetivo la autoridad podrá: a) Establecer los instrumentos necesarios para el registro de la información como historia clínica prenatal y carnet prenatal, donde deberán constar los protocolos de identificación de violencia domestica. b) A los prestatarios de los organismos privados también se les exigen el cumplimiento de tal información con multas y apercibimientos severos en caso de inobservancia. El art. N* 4 dispone: “Todos los programas sociales que instrumente el Poder Ejecutivo Provincial, sus entidades descentralizadas y autárquicas y en especial los originarios en los Ministerios de la Solidaridad, de la Producción y Salud atenderán prioritariamente, a las personas en situación de riesgo cuyos datos surjan de los registros del Banco Integral de Datos”. Esta Ley funciona en la Provincia de Cba. desde el 20 de julio de 2000. En las fichas de historias clínicas prenatal hay un espacio especial donde a la futura mamá se le pregunta si es o no víctima de violencia doméstica. El Cuerpo Médico de la Provincia detectó el flagelo porque nacían chicos con bajo peso, las embarazadas perdían a sus hijos, etc., esto ha adquirido proporciones relevantes, ya que los índices de violencia familiar crecen en forma alarmante, y se luchó desde adentro de la Cámara de Senadores a iniciativa de un médico Senador perteneciente al Dpto. de Marcos Juárez, y de alguna manera se abría la expectativa de comenzar a trabajar en conjunto con todas las fuerzas sociales, para tomar medidas preventivas. Frente a esta problemática se requiere una profunda concientización social que posibilite un adecuado abordaje interdisciplinario en el análisis de causas tan variadas y complejas que ocasiona este fenómeno: hijos maltratados en la infancia pueden convertirse en padres golpeadores o abusadores, crisis familiar, falta de dialogo y comunicación, precariedad en los recursos económicos, etc. están mostrando una patología social preocupante, que debe ser atendida en forma perentoria.
Centro de Asistencia a la Víctima del Delito - Ley Nº 7379 En el año 1987 el Estado Provincial vio la necesidad de implementar el “CENTRO DE LA VICTIMA DEL DELITO” subvencionado por el Estado debido a la demanda de la población, y creado con carácter experimental en esta Capital (art. 1.), el Centro de Asistencia a la Victima del Delito es dependiente del Ministerio de Gobierno y funciona con muy bajo presupuesto. Este Centro está integrado por un equipo interdiciplinario de profesionales, le han dado todo el carácter formal, pero no el presupuesto suficiente para la demanda de la violencia familiar de nuestra capital. Lo que se puede ver es que la realidad supera la formalidad y que esta formalidad no está contenida por la realidad, que de alguna manera demanda más atención de sus gobernantes. No se puede discutir que en la conjunción de normas, la aprobación de esta ley significa una superpoblación de leyes, pero es evidente que la sociedad está pidiendo algo más, y las noticias de delitos donde la causal es la pasión, cada vez son más; ahora la pregunta es: quién es la víctima realmente, pudiendo identificar a la víctima podríamos decir a qué órbita del derecho corresponde, pero lo real es que en el tema de pasiones no hay víctimas ni victimarios, hay una familia en crisis, y es normal que ésto sea así, la cultura cambió.
Créase la Comisión Permanente de Prevención de la Violencia Doméstica Ley : 7861 .”art: 1 Créase una comisión de Prevención de la Violencia doméstica con el objetivo de evitar la desintegración familiar y la reproducción del maltrato como modelo de interacción familiar, entendiéndose por violencia doméstica todo tipo de agresión física, psíquica y/o emocional que altere el equilibrio y armonía de la familia, emanada de los miembros que la integran.” El fundamento de esta ley provincial es, una vez más, preocuparse por un problema que existe y que no puede tener su contención dentro de la sociedad de Córdoba; la ley existe pero no se aplica. La Comisión Permanente de Violencia Doméstica está, pero no saben cómo ponerla en función, por los detractores –léase tradicionalistas- que no pueden asumir que el modelo de familia cambió no reconociendo lo que no quieren ver, dejando abandonados a su suerte víctimas y victimarios.
Cifras que duelen El 97% de la población afectada por la violencia involucra a mujeres. El 75% de la mujeres maltratadas tiene entre 25 y 54 años. El 75% el golpeador es el marido. El 73% de las mujeres piden ayuda y están involucradas en situaciones de violencia desde hace más de 10 años. Una persona que vive en estado de violencia familiar demora de 10 a 11 años para articular sus movimientos y romper el círculo de la violencia. Ante esta realidad se han formado diversas organizaciones, algunas provienen de ayuda estatal o están dentro de un Hospital Público, pero la gran mayoría funcionan de manera independiente y cada día surge una nueva, donde hay muchos profesionales que dedican gratuitamente parte de su tiempo en forma voluntaria: Protección al Menor; Comisión Intersectorial del Maltrato Infantil; Programa de Maltrato Infantil; Programa de Prevención de la Violencia Conyugal y Asistencia a la Mujer Maltratada; Centro de Asistencia a la Víctima del Delito; Hospital de Niños; Hospital Infantil municipal; Ma.Ca.Fa. (madres cabeza de familia), con personería jurídica con más de 500 adherentes entre madres separadas, viudas y solteras, tienen impulsados varios proyectos para familias donde la maternidad esta sobrecargada por el padre ausente y el peligro que estas familias ofrecen como hogares de riesgo. Uno de los Proyectos es el “Fondo Familiar”: garantizar la regularidad de la cuota alimentaria, a través de un fondo administrado por la seguridad social del estado que en definitiva adelantaría el monto de la cuota para que los chicos coman y después se encargaría de recuperar el dinero mediante el cobro a los deudores. “La Policía Social”: para atacar uno de los problemas sociales mas importantes que enfrentan estas madres: el testaferrismo, y se ocupa de detectar lo que se llama “insolvencia aparente”, cuando el padre pone sus bienes a nombre de otros.
Cómo responden los adolescentes En Córdoba, se fugan de sus casas aproximadamente 45 chicos por mes. En esta ciudad se han presentado en los últimos dieciocho meses, 630 denuncias. Ante una situación de crisis que vive la familia, los jóvenes muestran su disconformidad por las situaciones que no se resuelven, no tienen respuestas de una u otra parte, la angustia continúa, y los hijos responden como pueden. Las fugas del hogar, el alcoholismo juvenil, los trastornos alimentarios como bulimia y anorexia, las adicciones a estupefacientes, son algunos de los síntomas que los chicos demuestran en esta épocas de crisis, acentuándose así el daño a las generaciones futuras.
Darle carácter penal al resentimiento El derecho se desvanece y se encuentra con las manos atadas dentro de las relaciones de familia, si bien sus procedimientos corren por cuerdas separadas, cuando se activa la rama penal éste se debilita y por lo general no se pueden probar los daños, los físicos son objetivos, pero los psicológicos, ésos que producen una terrible desvalorización en la persona, angustian, deprimen y hasta desembocan en la muerte, estamos ante el más terrible de las miserias humanas: la violencia familiar, ¿quién es responsable?, el sistema, el hombre, el gobierno, la educación...; amenazas e insultos degradantes que mas de una ves son escuchados en las audiencia de familia. Si el bien jurídico protegido es la familia como célula fundamental, necesita ser tratada dentro de un marco especial.
Cuando los números hablan Un estudio estadístico realizado sobre cien causas que están en trámite dentro de un Juzgado de Familia de 1ª Instancia en la ciudad de Córdoba, ha arrojado como resultado aproximado los siguientes datos: en aquéllas que tienen ya algunos meses de proceso, y presentan pedido de informe del Cuerpo Auxiliar Técnico Multidisciplinario, un 35% de las mujeres han sido maltratadas psíquicamente con internación temporaria en clínicas para los nervios; un 10% de internaciones han sido sufridas por adolescentes, a causa de la violencia vivida en el seno del hogar y el conflicto de sus padres, en un 5% los médicos psiquiatras han establecido la imposibilidad para estos adolescentes de poder llevar una vida normal y de no depender de alguien. En un 10% los hombres que resisten al cambio y pelean para que se los declare cónyuges inocentes han muerto de enfermedades cardiovasculares y el 4% de mujeres, aunque pareciera que son más fuertes a los infartos, hay muchos casos en que sufren problemas cardiológicos, y en un total del 6% aproximadamente, han padecido trastornos de tensión, que motivaron su presentación a las audiencias con una hemiplejía y traídas en una silla de ruedas o directamente no puede subir al ascensor, ante lo cual el tribunal se desplaza a tomar la audiencia en la entrada o planta baja de los Tribunales de Familia.
Los tiempos cambian No se trata de justificar a la violencia, pero la realidad es que la desocupación, la especialización con respecto a la profesión que asume la mujer, teniendo en cuenta que en el país más del 50% de los egresados en la facultad son mujeres que se ocupan en el mercado laboral con especialización y capacidad, sumado a que la computación y la información hacen de los niños personas muy competitivas, todo el entorno coloca al padre de familia en un lugar al cual no está preparado para soportarlo, ésto se agudiza de acuerdo a la educación del medio social en que se encuentra, el golpe se manifiesta como impotencia, el que golpea es el más débil, algunos pueden manifestarla con golpes; pero en medios mas sofisticados, la agresión se manifiesta en lo emocional, en lo afectivo y también en lo psíquico, produciendo desequilibrios en el seno de la pareja conviviente. La autoridad del padre se respetaba porque fundamentalmente era proveedor, él al serlo se le exigió el contacto con la vida, en la calle, educación que hoy no le alcanza porque su esposa y sus hijos son más preparados que él. No mirar la necesidad de un tratamiento especial es destruir la familia, la solución no es seguir divorciando, sino orientar al cambio, es quizás comenzar a caminar por un camino de paz para la sociedad.
La familia como elemento esencial de la sociedad La familia se presenta como un refugio frente a las tensiones de frustración y alienación que el sistema económico – social provoca, y ejerce una misión compensadora ante la codificación de las relaciones humanas en esta sociedad industrial; por consiguiente, se justifica la ruptura de la unión conyugal cuando las expectativas de afecto, comunicación y reparación se malogran. La presencia de una enfermedad como la violencia se traduce en un profundo deterioro en las relaciones familiares. Qué sucede con ésta persona víctima?.
Concepción bidimensional del daño a la persona Todo derecho fundamental menoscabado implica un daño a la persona; el cual, cabe ser sistematizado teniendo en consideración la especial naturaleza bidimensional del ser humano. En tal sentido, el daño psicosomático y daño a la libertad, o proyecto de vida, constituyen una unidad sustentada en la libertad, núcleo existencial de los individuos. Por consiguiente, el daño a la persona sufrido por la violencia puede incidir en una u otra de las dimensiones de su ser, o comprometer a ambas. Está demás decir que, siendo el ser humano una inescindible unidad psicosomática, todo lo que agravia al soma o cuerpo, repercute en la psiquis; y a su vez, todo lo que lesiona la psiquis, se refleja de alguna manera y medida en el soma o cuerpo. Es evidente que se pueden lesionar simultáneamente diversos aspectos.
Daño Psicosomático En lo que a él se refiere, cabe hacer una distinción entre la lesión sufrida, considerada en sí misma y las múltiples consecuencias que la lesión produce en la existencia, es decir, las repercusiones que origina en el bienestar o la salud de la víctima. A la lesión estimada, se la ha designado como daño–evento; y a sus efectos, es obvio, como daño-consecuencia.
Daño biológico Es la lesión en cuanto tal, un golpe, la herida; pero ésta, acarrea una serie de consecuencias que afectan la vida misma de la persona, es decir afectan su bienestar.
Derecho a la salud o al bienestar En la actualidad, el concepto salud significa bienestar, de acuerdo a la definición que ofreciera en 1946 la Organización Mundial de la Salud entendida como ausencia de enfermedad; éste, sólo es un componente importante, pero no el único del bienestar integral de la persona que tiene una amplia comprensión. Por ello, el daño al derecho a la salud también es equivalente al del derecho al bienestar. Se hizo mención en el siglo XX del daño existencial, teniendo una más amplia significación que aquélla que le es propia a las nociones antes aludidas, a su discurrir temporal las manifestaciones existenciales desbordan del concepto de salud y bienestar. No tener bienestar supone un ostensible déficit en la calidad de vida de una persona, en relación con el nivel que tenia antes de producirse el daño. Ésta, a consecuencia de la lesión sufrida, ve afectadas sus normales actividades, ya sean ellas afectivas, psíquicas, de relación social, familiares, laborales, sexuales, recreativas, etc.. Se comprometen las actividades de tiempo libre y de relajamiento; se producen perjuicios a la vida sexual, a la integridad del aspecto exterior; y más genéricamente, a las relaciones sociales, tradicionalmente encuadradas en el llamado daño a la vida de relación. Se ha comprobado que las personas que conviven con la agresión permanente, paulatinamente comienzan a aislarse de la sociedad, a retraerse en sí mismas, considerando así, que de producirse el estado de agresión, otras personas no tendrán conocimiento de ello, imbuidas en un sentimiento de vergüenza, su aislamiento agudiza aún más la violencia. De no producirse algún movimiento exógeno es difícil que ésta persona se dé cuenta de la violencia sufrida, porque al convivir con lo cotidiano esto ya es parte de su normalidad, y al no romperse el círculo, estas situaciones tienen una consecuencia multiplicadora, enseñándoles a sus hijos el modelo violento de convivencia familiar como único modelo de vida aprendido, no hay límites, y el daño está causado no sólo para el que lo padece, sino para su descendencia, que están mirando, quienes directa o indirectamente también lo padecen.
El daño al proyecto de vida Se designa como proyecto de vida el rumbo o destino que la persona otorga a su vida; es decir, el sentido existencial derivado de una previa valoración. El ser humano, en cuanto ontológicamente un ser libre, decide vivir de una u otra manera. Elige vivenciar preferentemente ciertos valores, escoger una actividad laboral, perseguir ciertos objetivos personales, familiares. Todo ello, constituye el “proyecto de vida” que puede incidir, en diverso grado, en la libertad ya sea en su dimensión subjetiva como en su expresión objetiva, en el ejercicio mismo de la libertad en la vida social. El daño al ser humano, en su más honda acepción, es aquél que tiene como consecuencia la frustración del proyecto de vida de la persona, “es un hecho de tal magnitud que truncaría la realización de la persona humana de acuerdo a su más recóndita e intransferible vocación”. Al no ser considerado antiguamente por doctrina alguna, sólo se limitaba al daño que afectaba algunos de los derechos de la personalidad. Ahora, ya no es así. Ha ingresado al derecho vivo, lo que significa su reconocimiento como realidad que el derecho no puede soslayar, dentro de una concepción humanística del hombre y de la vida. El proyecto de vida que el ser humano se propone a diario discurrir, es aquél que tiene que ver con el destino mismo de su persona. En él se juega su futuro, su realización plena y de acuerdo a su personal vocación. Tanto el daño psicosomático como el biológico, o lesión considerada en sí misma -daño a la salud-, que en un sentido más amplio se traduce en la pérdida o déficit del bienestar de la víctima, son sin duda alguna, daños gravísimos que se pueden causar a una persona, ya que sus consecuencias pueden repercutir en el curso de su existencia; y cuánto más graves son aún cuando se encuentran calificados por el vínculo, Pero el daño más grande que puede ocasionarse, es aquél que incide en su proyecto de vida. El truncamiento o frustración del mismo tiene radicales consecuencias, y repercute en el curso de su existencia. Dañar el proyecto de vida es dañar la esencia misma del hombre. Los modelos enseñados de amor y contención han sido derrumbados ante los golpes, la vida se encuentra sumida en la depresión y así los modelos utópicos de paz y realización se convierten sólo en ideales, donde el resentimiento justifica en el sistema todo lo que sus propias incompatibilidades no pueden alcanzar.
Conclusión Hay que olvidar a quién pertenece el poder, porque la situación es terrible y manejando todas estas situaciones y hechos en las cuales todas llegan al mismo resultado, no podemos seguir mirando para el costado, el futuro que se nos viene es pesado porque una generación está creciendo en el dolor. Muchos hijos podrán superarse como personas y la realidad que les tocó vivir, pero muchos no, y formaran hogares como los que tuvieron sin poder tener derecho a elegir la sensación de angustia y muerte o de una enfermedad que trae secuelas graves, de qué nos sirve un futuro mutilado. Para ello es necesario investigar, elaborar procesos de cambio, procesos de limpieza, de esclarecimiento de la realidad no descalificando opiniones, uniendo pareceres, intercomunicando sectores. Tratar el tema desde lo penal cuando algo terrible pase, no es ver el problema familiar, es actuar sobre los hechos ya consumados. Separar una cuestión tomándola aislada e insuficiente y no poder hacer nada más que castigar a personas que ya están castigadas, como si el Estado estuviera en condiciones de poder hacerse cargo de esas personas, la acción por la acción misma es conocimiento paralizado de un realidad, pero con un diagnóstico errado se llega a resultados no deseados. Para no equivocarse se impone reflexionar en profundidad. No podemos descubrir el futuro, pero podemos construirlo, sugerir los procesos que nos interrogan y nos estimulan a ser protagonistas. Toda crisis de civilización es una crisis de pensamiento. Durante la crisis el hombre vuelve a no saber qué hacer, porque vuelve a no saber qué pensar sobre el mundo. Al cambio de sistemas de convicciones de la generación anterior, sucede un estado vital en que el hombre se queda sin aquellas convicciones, pierde continuidad. Es un cambio que empieza por ser negativo. No se sabe pensar de nuevo. Se siente profundo desprecio por todo o casi todo lo que se creía ayer, pero la verdad es que aún no se tiene nuevas creencias positivas con que sustituir las tradicionales. Todavía hay un sector que no está convencido de este cambio. El enfrentamiento se produce ante viejos y caducos conceptos pero se contrapone a nuevos conceptos de superación, la resistencia en legitimar los nuevos origina un vacío, produciendo así un ciclo de oscuridad en las distintas actividades del hombre, donde tiene lugar en todos los espacios: geográfico, demográfico, sociológico, político, económico, cultural y por supuesto, familiar. Es fundamental entender que los prejuicios familiares no surgen en todas partes de la misma manera, Córdoba pone su especial resistencia debido a que es muy tradicionalista, así como las provincias portuarias son muy progresistas. Se instala una impotencia del pensamiento que neutraliza las exploraciones creativas, la vital sensación de vacío, desorientación, la falta de puntos de referencia, interactivamente provocan la ausencia de estados anímicos que sostengan la búsqueda. El hombre ha perdido el plano de sustentación del sistema conceptual y perceptivo de su existencia, por lo cual se siente perdido, azorado, sin orientación. Se mueve de acá para allá sin orden ni concierto, ensaya por un lado y por el otro, pero sin pleno convencimiento, se engaña a si mismo sobre endebles certezas de coyuntura, otorgadas por el consumismo del mundo globalizado. Es un ciclo de oscuridad que debe ser reemplazado por un acto de certeza, y desde lo legal se debe tomar un lugar, una postura. Así estamos en el escenario de una crisis, el “drama vital” de una crisis es la confusión, que repercute profundamente en el tejido social al que lo desarticula y lo desintegra. |
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