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CONGRESO INTERNACIONAL SOBRE DERECHOS
Y GARANTIAS EN EL SIGLO XXI.
Comisión: 3ª. SEGUROS.

El Seguro de Crédito: garantía del asegurado frente a la insolvencia de sus clientes

Por Mª. Isabel CANDELARIO MACIAS
E.mail: icandela@der-pr.uc3m.es
imacias@derecho.org
Fax: 00 34 91 624 95 89

Resumen:

Cuando nos referimos al crédito, sabemos que estamos ante un factor de primer orden en el desarrollo y desenvolvimiento de los negocios, sobre todo, en el comercio no puede eliminarse, -salvo raras excepciones-, este elemento tan importante. Es sabido también que en el intercambio a crédito, cuya base es la confianza, media un espacio de tiempo, más o menos dilatado entre la prestación del acreedor y la contraprestación del deudor, y supone en éste la existencia o la disponibilidad de bienes realizables en cantidad suficiente en el momento en que es exigible su obligación. Así, para que el intercambio a crédito se lleve a cabo normalmente, es necesario que la existencia del bien futuro no sea puramente ilusoria, sino real, efectiva, pues si el acreedor corre un riesgo, éste debe depender solamente de circunstancias imprevistas y ajenas por completo a la voluntad del deudor; si así no fuera, es indudable que el intercambio a crédito no podría tener lugar.

A nadie escapa que el desarrollo económico y las exigencias del sistema capitalista han convertido al crédito en su elemento esencial. Mas por ello mismo, el crédito debe ser protegido frente a los riesgos que lo amenazan. Todo acreedor (asegurado) de suma pecuniaria está interesado en percibir su crédito a su vencimiento, evitando que lo impidan los desequilibrios económicos o la insolvencia de su deudor; y asimismo, el acreedor de una obra o de un servicio futuro necesita garantizar la reparación de los daños que pueda causarle su eventual incumplimiento total o parcial. Esta garantía viene dada por el Seguro de Crédito, entendido como aquel que mediante el cobro de una prima el asegurador asume el riesgo de que el crédito de que es titular el asegurado frente a un tercero, resulte fallido.

Desarrollo

1.- Introducción:
El desarrollo alcanzado por la economía en el mundo moderno tiene una de sus bases esenciales en la aparición, consolidación y desarrollo de la institución del crédito: sería impensable el estado actual de nuestra civilización si la humanidad hubiera tenido que evolucionar su industria y comercio mediante trueque o pagos al contado.
En cada eslabón de la larga y compleja cadena de la producción y la distribución de bienes, es preciso conceder crédito e incurrir en los riesgos inherentes al mismo. Durante los períodos de expansión, una de las inquietudes del Director de la empresa es la captación de mercados, la creación de nuevos productos y, en general, el crecimiento constante del volumen del negocio. Pero ello lleva aparejada la preocupación que supone el incremento de los riesgos que acompañan a otros factores, como la inversión en inmovilizados, nueva maquinaria e instalaciones, redes de distribución, el volumen creciente de los stocks necesarios, y el crecimiento indispensable del crédito a otorgar a los clientes compradores.
Si se tiene en cuenta que en una transacción comercial de venta en firme a crédito, los bienes suministrados pasan a ser del dominio o propiedad del comprador desde que los recibe de conformidad-aún cuando no haya hecho efectivo su importe- el proveedor, desde ese momento hasta la fecha de vencimiento de la obligación de pago, está sometido a la incertidumbre del buen fin de su operación y aún antes de formalizarla, ha de tomar una decisión respecto al crédito a conceder a su cliente porque siendo indispensable, el crédito no puede ser ilimitadamente concedido. Su cuantía e incluso, su duración está en función de una serie de parámetros y ha de tener unos límites concretos. El conocimiento de estos límites para cada cliente es un problema que ningún empresario está satisfecho de tener resuelto completamente. No existe una "ciencia exacta" que permita tomar decisiones siempre acertadas y la experiencia demuestra con claridad la existencia de créditos impagados que suponen, en consecuencia, decisiones previas inadecuadas. Es decir, el empresario apuesta continuamente por alternativas de resultado a priori incierto. En una palabra, cada decisión tomada supone correr un riesgo.
Generalmente, en un balance "tipo" de una empresa privada puede presentarse un activo donde, sin excepción, las partidas representativas del inmovilizado, las existencias y efectivo se encuentran habitualmente protegidas por seguros contra incendios, robo, roturas, averías y cualquier otra contingencia, siendo frecuente, al propio tiempo, que aquellas otras que representan una parte importante del activo, como es el realizable o cuentas a cobrar, carezcan de protección análoga, siendo lo más común en tal caso que exista una cuenta representativa de un fondo propio o provisión que es alimentado, en mayor o menor cuantía, a lo largo del tiempo, con el fin de hacer frente en el futuro a las incidencias o fallidos que puedan producirse. Ello confirma la necesidad de una cautela a la que obliga una realidad contrastada día a día.
En fin, y al hilo de lo dicho, el crédito trae consigo invariablemente un elemento de riesgo, y a través de los siglos el sistema crediticio ha tratado siempre de reducir este elemento; ya que cualquier causa que reduzca el riesgo constituye un lubrificante para una mayor extensión del crédito y por lo tanto contribuye al fomento del comercio y al incremento de la riqueza y la prosperidad(1).

2.- ¿Qué es el Seguro de Crédito?:
Si existe un riesgo, debe existir el seguro que lo cubra y, al tratarse en este caso de un riesgo de crédito, su cobertura corre por cuenta del Seguro de Crédito. El Seguro de Crédito constituye así la aplicación de los principios del Seguro y de la Ley de los grandes números en la cobertura de los riesgos inherentes a los créditos comerciales. Sus pólizas pueden revestir formas diversas pero puede afirmarse, en términos generales, que el Seguro de Crédito proporciona una cobertura a los industriales y comerciantes contra las pérdidas sufridas por insolvencia o falta de pago prolongada de los compradores de sus mercancías o productos. No puede dudarse, pues, que la mayoría de las empresas poseen un porcentaje de su cifra de negocio asegurada, en concreto, frente a posibles riesgos como la situación de morosos; o bien en casos más graves como la aplicación de los procedimientos concursales (quiebra, concurso preventivo, suspensión de pagos).
De modo que el empresario de hoy día debe tener muy presente cuál de las dos opciones siguientes es la más rentable para el desarrollo eficiente de su negocio: de una parte, conocer la solvencia de sus clientes y el estado del mercado, persiguiendo las cuentas que no han sido regularizadas a su vencimiento, sin tener la seguridad de recuperar algo o; de otra parte, por el contrario, contratar una póliza de créditos comerciales. La empresa se encuentra en un entorno de constantes riesgos. La finalidad última de la empresa persigue transformar esta incertidumbre que provocan los riesgos por una certidumbre mediante su supresión. Esta supresión del riesgo, o al menos su disminución no puede hacerse nada más que por la vía aceptable de tener un coste de cobertura, precisamente traducido en la contratación de un Seguro de Crédito.
En síntesis, hemos de concluir con lo señalado por el Prof. CABRILLO (2)"los riesgos de los acreedores ante la posibilidad de crédito fallido pueden ser cubiertos, al menos parcialmente, mediante la contratación de los seguros que ofrece el mercado. En un contrato de seguro, el asegurado cambia un coste elevado -el riesgo asegurado-, pero, con una probabilidad igual a uno, la prima. Es decir, si la probabilidad de que se produzca la pérdida es P=0,01 y el valor de la posible pérdida es 1000, el asegurado intercambia un pago cierto de 10 para evitar tener en uno por ciento de probabilidad del incierto más elevado".

3.- Funciones del Seguro de Crédito:
Las principales funciones se ilustran, de un lado, en indemnizar las pérdidas por el incobro de un crédito. De otro, la diversidad de servicios que proporciona el asegurador de este tipo de seguro que, cada día adquiere mayor importancia, no sólo por la especialización de aquel, sino por ser medio de garantía o protección de la actividad comercial desarrollada por el asegurado.
Todo lo dicho hace que el Seguro de Crédito desempeñe una función importante en la gestión del riesgo en la empresa. Con su ayuda la empresa puede limitar los riesgos originados por la concesión de un crédito comercial, dado que el asegurador se dedica en primer lugar a la prevención de siniestro, mediante el análisis de la solvencia de sus compradores; en segundo lugar, aminora las probabilidades de siniestros gracias al control continuo de los compradores y, en caso necesario, mediante un reajuste de las clasificaciones y, por último, -en caso de que ocurra un siniestro- compensa la pérdida del crédito sufrida por el vendedor, según lo estipulado en la póliza.
A la vista de lo anterior, el Seguro de Crédito aparece como un servicio financiero que abarca las siguientes funciones:

1. La función más importante del seguro de crédito es la prevención del siniestro. El instrumento para cumplir dicha función es el análisis exhaustivo de los compradores a asegurar en lo referente a su capacidad financiera y solvencia. Aparte de estos parámetros, este análisis también toma en consideración la situación del ramo y el riesgo subjetivo que representa la gerencia de la empresa del asegurado.

2. El análisis del comprador, cuyas obligaciones frente al asegurado van a ser el objeto del seguro, exige informaciones en calidad y en cantidad, detalladas y continuamente actualizadas, por ejemplo, sobre su situación financiera, sus referencias bancarias, sus hábitos de pago a los proveedores, su posición en el mercado, su orientación estratégica y la calidad de su dirección. Conseguir la información y procesarla requiere un alto coste financiero.
La cuantía de los créditos del asegurado concedidos a sus clientes está sometida a cambios continuos, por lo que es lógico que en lugar de una cobertura individual se elija para el Seguro de Crédito la forma más divulgada, que es una cobertura enmarcada en un contrato global para los compradores clasificados de un asegurado. Junto con la declaración de ventas obligatorias, este tipo de cobertura es la apropiada para garantizar -al involucrar a varios compradores- una diversificación adecuada de la cartera y con ello crear la base para un cobertura de riesgo factible a nivel técnico. Esta cobertura puede compararse con el modo operandi de una cuenta corriente. El límite concedido a un comprador se liquida con los pagos efectuados por el mismo y se utiliza con nuevos pedidos. La cuantía de la cobertura no depende del asegurado sino de la calidad del comprador y es controlada continuamente por el asegurador y ajustada en caso de necesidad.

3. Por último, la liquidación de los siniestros y el consiguiente restablecimiento de la liquidez del proveedor asegurado es, aparte del recobro (recuperaciones), la tercera y última función del asegurador. En caso de siniestro, el asegurado está primeramente obligado a tomar todas las medidas que puedan disminuir o evitar el impago. Pero, en razón de su experiencia y especialización, es el asegurador quién está en mejor posición para representar los intereses del asegurado y jugar un papel decisivo en la aminoración del siniestro. Dicho análisis se puede llevar a cabo junto con otros acreedores y con el administrador judicial, debiéndose sin embargo partir siempre del hecho más desfavorable.

 

Funciones del Seguro de Crédito

Administración de Riesgos

 

-Análisis de riesgos

-Control de riesgos

-Optimización de riesgos

Aceptación del Riesgo

-Declaración de ventas

-Aceptación/transferencia del riesgo

-Estipulación de términos y condiciones

-Emisión de pólizas

 

Manejo de Siniestros

-Aviso de siniestros

-Aceptación de siniestros

-Mandato contencioso

-Reducción de siniestros

-Indemnización de siniestros

-Subrogación (Recobro)

 

4.- Conclusión:
El Seguro de Crédito protege a la empresa frente a las insolvencias definitivas de los clientes, pero no resuelve, por sí mismo, el problema de los impagos(3). No se duda, por otra parte que el Seguro de Crédito facilita el obtener unos créditos más ventajosos (en términos de rapidez, de tasas de interés o de precio):
a) con los bancos, una empresa con un Seguro de Crédito puede subrogarse en el reembolso del crédito asegurado. Este último no es solamente una garantía suplementaria en caso de dificultades de su cliente, sino también una certidumbre para su cliente, ya que el asegurado no adoptará riesgos en el supuesto de tener que reembolsarse sus créditos a causa de la quiebra de un cliente importante. La consecuencia de este riesgo se ve limitada.
b) con los proveedores: la empresa con Seguro de Crédito está considerada como un riesgo menos elevado que la empresa que no lo posee en circunstancias similares. El Seguro de Crédito, entonces, cumple dos funciones importantes en la vida y desarrollo de una empresa.
1. La gestión y el tratamiento del riesgo implica un verdadero valor añadido, y una garantía calidad-precio superior a aquel que otra empresa puede obtener.
2. La garantía del pago en caso de que suceda el riesgo del cliente asegurado, protege así su rentabilidad y, en fin, su contabilidad y su capital asegurado.

Estos dos planteamientos combinados hacen que el Seguro de Crédito se convierta en un activo/garantía de desarrollo para el asegurado, que le permite de este modo asumir el riesgo de manera más ventajosa que el resto de sujetos. En conclusión, el Seguro de Crédito aparece con una ventaja competitiva para el asegurado y su banca.

NOTAS

(1)LATORRE LLORÉNS, L.."Qué es el seguro de crédito".Nº.8.Hacienda Pública española,1971.p.155. Además, BAREAU,Paul.Credit Insurance.2ª.edic. The International Credit Insurance Association, 1961.p.25, señala que "the need for credit insurance has increased as a result of the inflaction of prices and credit over the past decade (...) the case for credit insurance is that by reducing the element of risk in the granting of credit it lubricates the credit system which is of the very essence of trade and prosperity".
(2)CABRILLO, Frco.. Quiebra y Liquidación de empresas. Madrid: Unión Editorial, 1989. p.109 110. Además, ha de considerarse las reflexiones de DIAZ DIAZ, Pablo."El Seguro de Crédito".Vol.183. Economía y Finanzas Españolas, 1986.p.27.
(3) SÁNCHEZ SOLIÑO, A.."Cómo decidir el seguro de crédito: una aproximación". Nº.40. Actualidad Financiera, 1987.p.1996. También, BARRON,John M.,STATEN, Michael E..Consumer attitudes toward Credit insurance. London: Kluwer Academic Publishers, 1996.p.27 y ss..

 

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Ultima revisión y actualización de esta página: 09/06/99
ã Asociación de Abogados de Buenos Aires, 1999